Las plantas sienten y lo hacen a través de nuestros pensamientos. Cleve Backster era un especialista de la CIA en el detector de mentiras. En una ocasión, en uno de los muchos congresos que daba se le ocurrió conectar su detector de mentiras a una drácena. Pensó en cómo hacerla reaccionar y se le ocurrió quemarla. En cuanto apareció la idea en su cabeza, las agujas del polígrafo empezaron moverse. Intentó repetir el experimento pero no tuvo éxito. Quizás porque la planta ya sabía que no iba a quemarla de verdad.
A partir de ahí el Sr. Backster estudió y estudió los fenómenos. Se convirtió en un científico proscrito. Sí. Como en su día lo fueron Miguel Servet, Galileo Galilei y muchos otros. Hay un apartado especial de ciencia proscrita en el apartado CIENCIA del menú. A continuación os dejo un vídeo documental sobre los estudios de Backster.
En el vídeo podemos ver los problemas que Backster cuenta para realizar los experimentos. Pues, las plantas, al conocer tus pensamientos, reaccionan sólo en situaciones reales. La conclusión de esto es que todo está conectado. Vivimos en una simulación generada por nosotros mismos. Por el Todo. Que es solo uno y se disgrega en todos a la vez. Pudiendo ser solo uno y ese uno eres tú. Realmente difícil de entender pero sencillo a la vez.
No sé si conocéis a «Los Cazadores de Mitos (Mythbusters)». Son unos tipos que se encargan de reproducir experimentos para confirmar o negar los posibles bulos que existen por ahí. En este capítulo investigaron el tema de hablar a las plantas. Si bien no consiguieron demostrar que las plantas reaccionan a nuestras palabras, no pudieron tampoco negarlo. La conclusión que dieron es que se trata de algo plausible.
Las plantas sienten. Lo creas o no. Y tu puedes sentirlas a ellas. Trata de sentarte un día con alguna planta que tengas en casa. quédate un rato en frente de ella e intenta sentir el campo electromagnético que emana. Todos tenemos un campo. Conectarás con ella y sentirás una vibración que va de una mano a otra. Si nunca lo has hecho es probable que necesites un buen rato. A nada que seas un poco sensible, lo conseguirás en un minuto o dos. Sentirás cómo la planta absorbe tus malas vibraciones y notarás paz en tu interior.
Hay que tratar a las plantas con cariño. Ellas nos dan la vida. Piensa que un árbol es una máquina a la que le das mierda y te devuelve oxígeno. Seguramente ellos nos vean de un modo parecido. Tenemos una estrecha relación con ellas y dependemos de su bienestar. Intentemos dárselo.