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ANIMALES

Nuestros amigos lo animales. O mejor dicho enemigos. ¿Por qué los tratamos así? Durante años cerré los ojos al maltrato animal. «No será tanto como dicen», «ojos que no ven, corazón que no siente», «están ahí para servir al hombre»…

Es increíble la infinidad de excusas que me ponía a mi mismo para no aceptar la realidad y hacerme la vida más fácil. No he tenido animales de niño y nunca he sabido bien lo que es estar en contacto con ellos. Ahora me parecen esenciales para una verdadera educación. No sólo por aprender a responsabilizarte de una vida, cuidarla y protegerla. Sino por lo que te enseñan ellos a ti.

Ahora mismo hay tres gatos por mi casa. Todos adoptados. Huelga decir que no estoy a favor de tener mascotas. A los animales hay que dejarlos en paz y que campen a sus anchas en sus hábitats. Lamentablemente, en las ciudades existen muchos gatos que son maltratados e intento ayudar de este modo. Me dan risa los «amantes de los animales» que se compran perros de marca y suben lo buenos que son por cuidarlos a sus redes sociales. En fin, al grano, he aprendido mucho de ellos. Suelo quedarme mirándolos en silencio, analizando sus comportamientos. Las mayores lecciones que me han dado son:

  • Consciencia: es increíble el grado de consciencia que puede tener un animal. Son el aquí y ahora. Están donde tienen que estar a cada momento aceptando la situación y jamás se compadecen de sí mismo o echan la culpa a los demás.
  • Ego: los animales no tienen ego. No se ofenden. Aceptan lo que ocurre y tiran para adelante. Es por eso que creo que merecen más ser mimados que los humanos. Nosotros convertiríamos ese amor recibido en soberbia, celos, envidia, vanidad…
  • Paciencia: no hay más que verlos jugar con niños. Incluso yo mismo los molesto cuando se quedan dormidos. A veces estoy trabajando y esperan pacientemente a que termine para acariciarlos. Intento acordarme de eso cuando me entran las prisas para comprar cualquier estupidez por Amazon.
  • Perdón: he de reconocer que cuando mi mujer trajo los gatos a la casa, yo no estuve a la altura. Reprendí muchos de sus comportamientos y alguna vez les pegué. Qué estupidez. Un ser que supuestamente es superior y mucho más inteligente, y tiene que usar la fuerza bruta. Pues bien, no me guardan rencor por ello. Incluso me quieren más. Me ha costado mucho perdonarme a mi mismo y todavía me atacan pensamientos de culpa.
  • Amor: los animales te ven con verdadero amor. Ver algo con amor es verlo como si fuera la primera vez. Olvidando todo lo vivido anteriormente y viviendo ese momento preciso. Algo impensable para un humano. Cuando vemos a nuestra pareja, padres o hermanos, vemos todas las situaciones vividas y les tratamos en consecuencia de ello.

 

MALTRATO ANIMAL

 

No puedo obviar este tema. No voy a convencerte de que no comas carne ni de que trates a los animales bien. Tan solo te voy a pedir que seas responsable de tus actos. Hay que saber lo que realmente está ocurriendo en granjas y mataderos del mundo. Animales sobrealimentados y medicados. Hacinados en condiciones insalubres. Golpeados constantemente. Viviendo bajo un estrés superior al de los campos de concentración nazis. Despellejados vivos por conseguir una piel de mejor calidad y más bonita. Existen miles de vídeos en los que esto se denuncia. Yo me negué mucho tiempo a verlos. Tan solo necesité 3 minutos en total de visionado. Vi a patos recibiendo kilos de grano por un tubo directo al estómago para conseguir hígados más grandes. Un zorro despellejado vivo que miraba a la cámara parpadeando sin creer lo que estaba ocurriendo. Ni siquiera se quejaba. Cerdos hacinados en pequeños corrales a los que pegaban si levantaban un poco la voz. Fue más que suficiente. Empecé a cambiar.

No voy a soltar el discurso sobre la necesidad o no de comerlos. Respeto a una persona que sea capaz de cazar a un animal, en buena ley, y comérselo. Cuando digo en buena ley, es creando tú tus propios recursos. No con una escopeta de perdigones y un silbato.

Si eres capaz de ver un vídeo de esos y seguir alimentando esa industria, adelante. Lo mereces. Tan solo te pido que veas un vídeo. Con poner «holocausto animal» en Youtube encontrarás cientos. Cuando les he hablado de este tema a mis familiares, ninguno ha tenido la valentía de verlos. Les pasa lo mismo que me pasaba a mi. Quieren seguir viviendo en el autoengaño.

En España, y en todos los países, el desconocer la ley no te impide de cumplirla. Creo que en este tipo de temas ocurre igual. Desconocer los hechos no te hace menos responsable. A menudo escucho los argumentos con los que intentamos justificar nuestro comportamiento. Suelen ser de este tipo:

  • «El hombre es el animal superior de la creación». A mi entender, cuando alguien es superior a otro, sobre todo en inteligencia, su deber es cuidar y proteger al débil.
  • «Puedes comerte a una vaca pero no a un perro»: Es tan absurdo que no voy a comentarlo.
  • «No puedes comerte a un caballo con lo bonito que es. En cambio a una vaca sí». Esto se lo escuché a un amante de los toros que decía que «El toro es el animal más bello de la creación»
  • «No es lo mismo un hombre que un animal». Este argumento lo escuché de una persona que le encantaba hablar de la teoría de la evolución de Darwin.

 

La lista es interminable. Cualquier persona que recapacite un poco se dará cuenta de que solo son excusas para poder seguir haciendo lo que nos interesa y nos es más cómodo. El otro día en la televisión apareció un torero de estos que tienen mil novias y mil coches de lujo. En su discurso decía que «NADIE QUIERE MÁS AL TORO QUE UN TORERO». Se quedaba tan ancho, y lo peor es que la gente se lo creía. Que una cosa se repita hasta la saciedad no significa que sea verdad. El verdadero amor que tiene el torero, cuando está en la plaza, ante 80.000 personas, es  AMOR A SÍ MISMO. Alimenta su ego con su trabajo. Gana un porrón de dinero, gracias a hacer un espectáculo público del sufrimiento de otro.

Los animales son nuestros amigos y compañeros. Aprendamos a respetarlos. No hacemos más que aumentar la población humana y reducir especies y hábitats. Hace unos años, a causa de la irresponsabilidad de una madre, un niño cayo en el foso del zoo de un gorila espalda plateada. Solo quedan 30.000 en todo el mundo. Los humanos somos 7.000.000.000 y aumentando. Hubo que matar al gorila para sacar al niño de ahí.

 

 

 

Os dejo aquí abajo uno de los mejores discursos de la historia en defensa de los animales. Merece la pena ser valiente y verlo.