Para poder activar todos los chakras es recomendable seguir el orden que aquí desarrollamos. El motivo es porque es el sendero más sencillo, lógico y natural. Uno no puede hacer trabajos sobre su voluntad y deseos si previamente no ha purificado los pensamientos que tiene y las palabras que dice de los demás y de las cosas.

Se comienza haciendo trabajos sobre el chakra laringe y el chakra del tercer ojo, quinto y sexto respectivamente. A través de un pensamiento ordenado es como se consiguen acciones sustanciales y reflexivas. No haremos juicios de valor sobre los demás de modo gratuito.
Los ejercicios para el desarrollo del chakra laringe son:
- Adquirir representaciones exactas de las cosas. No podemos juzgar lo que vemos con los conocimientos adquiridos a lo largo de nuestras vidas. Esos conocimientos y tradiciones nos llevarán a un juicio incorrecto. Hay que ver las cosas del modo más objetivo posible y siempre fuera de cualquier opinión insustancial.
- Todas nuestras resoluciones deben venir de una deliberación profunda y reflexiva de las cosas. Esto es, pensar lo que uno va a decir. Como dice ese viejo proverbio, «si lo que vas a decir no es más bello que el silencio, entonces cállate». No somos conscientes del daño que hacemos con nuestras palabras. Cada palabra que decimos es literalmente un «conjuro» que afecta al devenir de los demás.
- Nunca decir nada sin fundamento. No hablar ni mucho ni poco. Generalmente se nos va la fuerza por la boca. Nuestras ansias de llevar siempre la razón, nos llevan a discusiones bizantinas por cosas que no son realmente importantes. Somos capaces de matar por tener razón. Esto se ha visto en las miles de guerras que ha habido a lo largo de la historia. Muchas de ellas por diferentes interpretaciones de textos como la Biblia y demás textos sagrados.
- Regular nuestros actos externos. Armonizar todo con nuestros semejantes y el medio ambiente.
- Organizar nuestras vidas. Trabajo, salud y hábitos. Ni actividad exagerada ni desidia. Enfocar la vida como un medio de trabajo. Disfrutar de las tareas por el mecho hecho de hacerlas. Esforzarse por cumplir las obligaciones cada vez mejor y más perfectas. El realizar algo pensando en la recompensa nos aleja de la iluminación.
- Mirar el interior de uno mismo con sinceridad. Hace tiempo, me preguntó una persona muy cercana que cuáles eran mis defectos. No fui capaz de decir ni uno. Evidentemente esto a día de hoy a cambiado y podría estar una semana describiéndolos, y me faltaría tiempo. Somos insinceros con nosotros mismos. Solo sabemos ver los fallos de los demás. Generalmente cuando algo nos sienta mal del otro, es porque nosotros también lo llevamos dentro.
Todos estos ejercicios ayudan a desarrollar el chakra laringe y, aunque están diseñados para este, también tienen influencia en el chakra del tercer ojo. A través de ellos, generamos la base para poder trabajar en el segundo y tercer chakra. El primer chakra lo estamos activando constantemente con nuestra vida cotidiana. Tanto, que no permitimos el flujo de energía a través de los nadis y la espina dorsal a niveles superiores. Mediante estos ejercicios comenzaremos a abrir canales internos.
Ejercicios para la activación del tercer chakra o chakra del plexo solar:
Este chakra rige la voluntad. La voluntad es la acción propiciada por el deseo. El deseo es la idea que genera el pensamiento cuando recibimos una sensación. Es decir, yo veo un coche bonito y tengo una sensación. En vez de dejar esa sensación ahí, genero una imagen de mi mismo yendo en ese coche. Ese pensamiento es el deseo. El deseo se rige mediante el chakra sexual o segundo chakra.

Voluntad y deseo están conectados. Yo tengo un deseo y llevo a cabo una acción para poder conseguirlo. Para poder abrir el tercer chakra o chakra del plexo solar es recomendable:
- Hacer inspiraciones contrayendo el abdomen y expandiéndolo tirando del diafragma hacia abajo, mientras sientes como sacas la energía que te crea ansiedad. Esa ansiedad viene por un deseo no controlado que te lleva a una acción estúpida.
- Hay que abstraerse de todo lo que no quieres ver y ver lo que realmente quieres ver. La prueba más sencilla de esto es la cantidad de publicidad que nos llega a través de las impresiones diarias. Tan solo intentad ir un rato en el coche o andando de un modo consciente sin hacer caso. Veréis que no es tan fácil. Otro ejercicio es dejar la televisión encendida y considerarla como una caja o florero. De ella salen imágenes y voces. Ser capaz de abstraerse de todos lo mensajes que nos dice es realmente difícil. Eso sí, cuando se trata de escuchar a otra persona, rápidamente nuestra cabeza se va de viaje, y tenemos que hacer esfuerzos para reconectar.
- Enlazar pensamientos. Nuestros pensamientos son desordenados. Pasamos de pensar en una tarea de la oficina a llamar a nuestra madre y acabar diciéndonos que somos malos hijos. Todo en segundos y sin ningún tipo de sentido. Seguramente tu madre no esté pensando eso, pero tu te mortificas así. Cada pensamiento que tengamos, tiene que llevar al siguiente de un modo lógico y ordenado.
- Combatir las antipatías personales que tengamos a objetos, ideas o personas. De este modo, conseguimos que los elementos inconscientes que nos invaden, vayan desapareciendo.
- Llevar una vida de atención. La atención es la energía que uno tiene y la capacidad de focalizarla en lo realmente importante.
Cuando conseguimos activar este chakra, empieza a aparecer el aura de los seres.
Ejercicios para la activación del segundo chakra o chakra sexual:
Tal y como hemos dicho en el apartado anterior, este chakra influye directamente sobre nuestros deseos. Generamos el deseo a través del pensamiento. Por lo tanto es lógico pensar que tendremos que ordenar nuestros pensamientos.
Todos los chakras están influidos por los pensamientos. El pensamiento es la base de todo. Solo a través de la purificación del pensar llegaremos a la iluminación. Llevamos toda nuestra vida pensado incorrectamente. No va a ser tarea fácil.

- Formar armonía entre el cuerpo, alma y espíritu. Esto es lo físico, lo etérico y lo astral. Esto es el pensar, la voluntad y el sentir. El mundo astral es donde se mueven los deseos. Hay que ennoblecer el cuerpo de modo que sus órganos solo tiendan al servicio del espíritu y alma.
- El alma (voluntad) no ha de ser impulsada por apetitos ni pasiones corporales.
- El espíritu (deseos) no debe imponer al alma (voluntad) mandatos y leyes.
- Hay que ver el deber como algo que se practica porque lo amas. Ya sea barrer la casa, ordenar la habitación o fregar los platos.
- Mantener equilibrio entre lo sensual y lo espiritual. Lo sensual es lo que atañe a los sentidos. Si estos están purificados podremos entregarnos libremente.
- El ejercicio más sencillo, es ser consciente cuándo aparece el deseo. Si cuando vemos un coche que nos gusta, en vez de imaginarnos conduciéndolo y sentir envidia, somos capaces de alegrarnos porque esa persona lo está disfrutando y simplemente disfrutamos de la sensación de verlo, habremos avanzado en nuestro interior. Al fin y al cabo todos somos uno y lo que le pase bueno al vecino es bueno para todos.
Tendremos que trabajar durante una buena temporada en todos estos chakras. A medida que nos sintamos preparados podremos ir avanzando en la activación del cuarto chakra. El chakra corazón. Para esta activación he creado una página exclusiva que podéis ver en el menu de arriba.